Irene
Tal vez no me lo esperara, pero 2024 traía consigo una sorpresa la mar de agradable. Se cierra el año con un retrato de Irene, en acuarela y un pequeñísimo pero necesario aporte en grafito. Es especial, Irene (no el retrato), y se merecía un ilustre busto en la habitación de los cuadros. Ahora, reposa a gran tamaño rodeada de todo el arte.
